"Fecha de publicación: 23/05/2008
Increíble hallazgo en un pequeño pueblo

La entrada a Lago Merin. La ciudad es un destino turístico muy apreciado en la frontera con Brasil. (FLICKR)
Descubren una campana con un sello Nazi en una parroquia de Uruguay
Federico M. Winer
fwiner@tribunalatina.com
Redacción / Agencias. El pequeño pueblo de Lago Merín (Cerro Largo, Uruguay) se encuentra revolucionado desde que se realizó un increíble descubrimiento: la campana de la parroquia -antiguamente llamada Capilla Stella Maris- albergaba una campana con simbología del Tercer Reich. Sobre el metal de la misma está grabado una esvástica nazi, un águila y una inscripción, "PS Graf Spee 1939", en referencia al acorazado alemán que fue hundido en la costa de Montevideo durante la II Guerra Mundial.
Quien realizó el increíble hallazgo fue Alejandro Márquez, un jóven del espacio cultural Villa Artigas, de la vecina Río Branco, quien había sido contratado por los sacerdotes para que realizara una limpieza en el campanario de cara a la misa del Día de la Madre (13/5/2008).
En diálogo con TribunaLatina.com, la periodista Graciela Abreu, del diario Atlas, explicó que la zona está "muy convulsionada con el descubrimiento. Era algo que nadie se esperaba y es muy subjetivo que la Iglesia se llamase a silencio desde que el caso vio la luz".
Al parecer en la zona hay históricos vínculos entre la institución eclesiástica y los gobiernos alemanes. Según contó el sacerdote Francisco Furtado a el diario El País de Montevideo, hay otras tres campanas que se encuentran en iglesias y capillas de la región noroeste del país. Dice que la primera que apareció fue durante una colecta en un colegio salesiano en los años noventa donde alguien donó una campana similar pero que luego se supo era un souvenir.
Otras campanas aparecieron en la Catedral de la ciudad de Melo, en una capilla en una localidad cercana y todas ellas habrían sido traídas por un sacerdote italiano, el padre César.
En opinión del Museo Naval uruguayo no son originales sino réplicas de las que poseía el barco Graf Spee en sus pasillos. Estas cumplían una función de alerta para los marineros nazis. "A pesar de que son pequeñas tienen un buen sonido y se sienten a distancia", recordó el sacerdote Furtado.
Por lo pronto el museo de Río Branco solicitó al obispo de Melo, monseñor Luis Del Castillo, que le permita conservar la campana. Una petición que aún no tuvo respuesta."
fwiner@tribunalatina.com
Redacción / Agencias. El pequeño pueblo de Lago Merín (Cerro Largo, Uruguay) se encuentra revolucionado desde que se realizó un increíble descubrimiento: la campana de la parroquia -antiguamente llamada Capilla Stella Maris- albergaba una campana con simbología del Tercer Reich. Sobre el metal de la misma está grabado una esvástica nazi, un águila y una inscripción, "PS Graf Spee 1939", en referencia al acorazado alemán que fue hundido en la costa de Montevideo durante la II Guerra Mundial.
Quien realizó el increíble hallazgo fue Alejandro Márquez, un jóven del espacio cultural Villa Artigas, de la vecina Río Branco, quien había sido contratado por los sacerdotes para que realizara una limpieza en el campanario de cara a la misa del Día de la Madre (13/5/2008).
En diálogo con TribunaLatina.com, la periodista Graciela Abreu, del diario Atlas, explicó que la zona está "muy convulsionada con el descubrimiento. Era algo que nadie se esperaba y es muy subjetivo que la Iglesia se llamase a silencio desde que el caso vio la luz".
Al parecer en la zona hay históricos vínculos entre la institución eclesiástica y los gobiernos alemanes. Según contó el sacerdote Francisco Furtado a el diario El País de Montevideo, hay otras tres campanas que se encuentran en iglesias y capillas de la región noroeste del país. Dice que la primera que apareció fue durante una colecta en un colegio salesiano en los años noventa donde alguien donó una campana similar pero que luego se supo era un souvenir.
Otras campanas aparecieron en la Catedral de la ciudad de Melo, en una capilla en una localidad cercana y todas ellas habrían sido traídas por un sacerdote italiano, el padre César.
En opinión del Museo Naval uruguayo no son originales sino réplicas de las que poseía el barco Graf Spee en sus pasillos. Estas cumplían una función de alerta para los marineros nazis. "A pesar de que son pequeñas tienen un buen sonido y se sienten a distancia", recordó el sacerdote Furtado.
Por lo pronto el museo de Río Branco solicitó al obispo de Melo, monseñor Luis Del Castillo, que le permita conservar la campana. Una petición que aún no tuvo respuesta."
¡En fin! Tanto alboroto, por unas simples esvátiscas en unas campanas, que algunos locos andan diciendo incluso que hay un grupo nacional-socialista en la Laguna Merín.





