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miércoles, 12 de octubre de 2011

Día de la Hispanidad

¡Feliz día de la Hispanidad!

Cristóbal Colón llegando a las Indias Occidentales.
Dos días después de los festejos sobre los doscientos años en que el Prócer, fue proclamado como Jefe de los orientales...Leer más. 

lunes, 15 de agosto de 2011

Asunción de la Santísima Virgen María


¡Viva Nuestra Reina! Ruega por nosotros.

En virtud de este importantísimo día, dejo a continuación, la bula Munifentissimus Deus de Su Santidad el Papa Pío XII (1/10/1950), donde se explica el dogma de la Asunción de María (bula extraída de Miles Christi):

"BULA "Munificentissimus Deus" SOBRE LA ASUNCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA


"Mi cuerpo no podía marchitarse y no se marchitó" (Palabras de Nuestra Señora a Bruno Cornacciola, 1947)

Con estas palabras Nuestra Señora nos explica el Misterio de su Asunción, tres años antes de que Pío XII declarase que ésta (La Asunción de María) es un dogma de fe.

Su Santidad Pío XII
Siervo entre los Siervos de Dios
Para perpetua memoria

Se define como dogma de la Asunción de la Virgen María, en cuerpo y alma a la gloria celeste. 1-11-1950

1. El munificentísimo Dios, que todo lo puede y cuyos planes providentes están hechos con sabiduría y amor, compensa en sus inescrutables designios, tanto en la vida de los pueblos como en la de los individuos, los dolores y las alegrías para que, por caminos diversos y de diversas maneras, todo coopere al bien de aquellos que le aman (cfr. Rom 8, 28).

2. Nuestro Pontificado, del mismo modo que la edad presente, está oprimido por grandes cuidados, preocupaciones y angustias, por las actuales gravísimas calamidades y la aberración de la verdad y de la virtud; pero nos es de gran consuelo ver que, mientras la fe católica se manifiesta en público cada vez más activa, se enciende cada día más la devoción hacia la Virgen Madre de Dios y casi en todas partes es estimulo y auspicio de una vida mejor y más santa, de donde resulta que, mientras la Santísima Virgen cumple amorosísimamente las funciones de madre hacia los redimidos por la sangre de Cristo, la mente y el corazón de los hijos se estimulan a una más amorosa contemplación de sus privilegios.

3. En efecto, Dios, que desde toda la eternidad mira a la Virgen María con particular y plenísima complacencia, «cuando vino la plenitud de los tiempos» (Gal 4, 4) ejecutó los planes de su providencia de tal modo que resplandecen en perfecta armonía los privilegios y las prerrogativas que con suma liberalidad le había concedido. Y si esta suma liberalidad y plena armonía de gracia fue siempre reconocida, y cada vez mejor penetrada por la Iglesia en el curso de los siglos, en nuestro tiempo ha sido puesta a mayor luz el privilegio de la Asunción corporal al cielo de la Virgen Madre de Dios, María.

4. Este privilegio resplandeció con nuevo fulgor desde que nuestro predecesor Pío IX, de inmortal memoria, definió solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción de la augusta Madre de Dios. Estos dos privilegios están, en efecto, estrechamente unidos entre sí. Cristo, con su muerte, venció la muerte y el pecado; y sobre el uno y sobre la otra reporta también la victoria en virtud de Cristo todo aquel que ha sido regenerado sobrenaturalmente por el bautismo. Pero por ley general, Dios no quiere conceder a los justos el pleno efecto de esta victoria sobre la muerte, sino cuando haya llegado el fin de los tiempos. Por eso también los cuerpos de los justos se disuelven después de la muerte, y sólo en el último día volverá a unirse cada uno con su propia alma gloriosa.

5. Pero de esta ley general quiso Dios que fuera exenta la bienaventurada Virgen Maria. Ella, por privilegio del todo singular, venció al pecado con su concepción inmaculada; por eso no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo.

6. Por eso, cuando fue solemnemente definido que la Virgen Madre de Dios, María, estaba inmune de la mancha hereditaria de su concepción, los fieles se llenaron de una más viva esperanza de que cuanto antes fuera definido por el supremo magisterio de la Iglesia el dogma de la Asunción corporal al cielo de María Virgen.

7. Efectivamente, se vio que no sólo los fieles particulares, sino los representantes de naciones o de provincias eclesiásticas, y aun no pocos padres del Concilio Vaticano, pidieron con vivas instancias a la Sede Apostólica esta definición.
Innúmeras peticiones

8. Después, estas peticiones y votos no sólo no disminuyeron, sino que aumentaron de día en día en número e insistencia. En efecto, a este fin fueron promovidas cruzadas de oraciones; muchos y eximios teólogos intensificaron sus estudios sobre este tema, ya en privado, ya en los públicos ateneos eclesiásticos y en las otras escuelas destinadas a la enseñanza de las sagradas disciplinas; en muchas partes del orbe católico se celebraron congresos marianos, tanto nacionales como internacionales. Todos estos estudios e investigaciones pusieron más de relieve que en el depósito de la fe confiado a la Iglesia estaba contenida también la Asunción de María Virgen al cielo, y generalmente siguieron a ello peticiones en que se pedía instantemente a esta Sede Apostólica que esta verdad fuese solemnemente definida.

9. En esta piadosa competición, los fieles estuvieron admirablemente unidos con sus pastores, los cuales, en número verdaderamente impresionante, dirigieron peticiones semejantes a esta cátedra de San Pedro. Por eso, cuando fuimos elevados al trono del Sumo Pontificado, habían sido ya presentados a esta Sede Apostólica muchos millares de tales súplicas de todas partes de la tierra y por toda clase de personas: por nuestros amados hijos los cardenales del Sagrado Colegio, por venerables hermanos arzobispos y obispos de las diócesis y de las parroquias.

10. Por eso, mientras elevábamos a Dios ardientes plegarias para que infundiese en nuestra mente la luz del Espíritu Santo para decidir una causa tan importante, dimos especiales órdenes de que se iniciaran estudios más rigurosos sobre este asunto, y entretanto se recogiesen y ponderasen cuidadosamente todas las peticiones que, desde el tiempo de nuestro predecesor Pío IX, de feliz memoria, hasta nuestros días, habían sido enviadas a esta Sede Apostólica a propósito de la Asunción de la beatísima Virgen María al cielo (1).

Encuesta oficial

11. Pero como se trataba de cosa de tanta importancia y gravedad, creímos oportuno pedir directamente y en forma oficial a todos los venerables hermanos en el Episcopado que nos expusiesen abiertamente su pensamiento. Por eso, el 1 de mayo de 1946 les dirigimos la carta Deiparae Virginis Mariae, en la que preguntábamos: «Si vosotros, venerables hermanos, en vuestra eximia sabiduría y prudencia, creéis que la Asunción corporal de la beatísima Virgen se puede proponer y definir como dogma de fe y si con vuestro clero y vuestro pueblo lo deseáis».

12. Y aquellos que «el Espíritu Santo ha puesto como obispos para regir la Iglesia de Dios» (Hch 20, 28) han dado a una y otra pregunta una respuesta casi unánimemente afirmativa. Este «singular consentimiento del Episcopado católico y de los fieles» (2), al creer definible como dogma de fe la Asunción corporal al cielo de la Madre de Dios, presentándonos la enseñanza concorde del magisterio ordinario de la Iglesia y la fe concorde del pueblo cristiano, por él sostenida y dirigida, manifestó por sí mismo de modo cierto e infalible que tal privilegio es verdad revelada por Dios y contenida en aquel divino depósito que Cristo confió a su Esposa para que lo custodiase fielmente e infaliblemente lo declarase (3). El magisterio de la Iglesia, no ciertamente por industria puramente humana, sino por la asistencia del Espíritu de Verdad (cfr. Jn 14, 26), y por eso infaliblemente, cumple su mandato de conservar perennemente puras e íntegras las verdades reveladas y las transmite sin contaminaciones, sin añadiduras, sin disminuciones. «En efecto, como enseña el Concilio Vaticano, a los sucesores de Pedro no fue prometido el Espíritu Santo para que, por su revelación, manifestasen una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, custodiasen inviolablemente y expresasen con fidelidad la revelación transmitida por los Apóstoles, o sea el depósito de la fe» (4). Por eso, del consentimiento universal del magisterio ordinario de la Iglesia se deduce un argumento cierto y seguro para afirmar que la Asunción corporal de la bienaventurada Virgen María al cielo -la cual, en cuanto a la celestial glorificación del cuerpo virgíneo de la augusta Madre de Dios, no podía ser conocida por ninguna facultad humana con sus solas fuerzas naturales- es verdad revelada por Dios, y por eso todos los fieles de la Iglesia deben creerla con firmeza y fidelidad. Porque, como enseña el mismo Concilio Vaticano, «deben ser creídas por fe divina y católica todas. aquellas cosas que están contenidas en la palabra de Dios, escritas o transmitidas oralmente, y que la Iglesia, o con solemne juicio o con su ordinario y universal magisterio, propone a la creencia como reveladas por Dios» (De fide catholica, cap. 3).

13. De esta fe común de la Iglesia se tuvieron desde la antigüedad, a lo largo del curso de los siglos, varios testimonios, indicios y vestigios; y tal fe se fue manifestando cada vez con más claridad.

Consentimiento unánime

14. Los fieles, guiados e instruidos por sus pastores, aprendieron también de la Sagrada Escritura que la Virgen María, durante su peregrinación terrena, llevó una vida llena de preocupaciones, angustias y dolores; y que se verificó lo que el santo viejo Simeón había predicho: que una agudísima espada le traspasaría el corazón a los pies de la cruz de su divino Hijo, nuestro Redentor. Igualmente no encontraron dificultad en admitir que María haya muerto del mismo modo que su Unigénito. Pero esto no les impidió creer y profesar abiertamente que no estuvo sujeta a la corrupción del sepulcro su sagrado cuerpo y que no fue reducida a putrefacción y cenizas el augusto tabernáculo del Verbo Divino. Así, iluminados por la divina gracia e impulsados por el amor hacia aquella que es Madre de Dios y Madre nuestra dulcísima, han contemplado con luz cada vez más clara la armonía maravillosa de los privilegios que el providentísimo Dios concedió al alma Socia de nuestro Redentor y que llegaron a una tal altísima cúspide a la que jamás ningún ser creado, exceptuada la naturaleza humana de Jesucristo, había llegado.

15. Esta misma fe la atestiguan claramente aquellos innumerables templos dedicados a Dios en honor de María Virgen asunta al cielo y las sagradas imágenes en ellos expuestas a la veneración de los fieles, las cuales ponen ante los ojos de todos este singular triunfo de la bienaventurada Virgen. Además, ciudades, diócesis y regiones fueron puestas bajo el especial patrocinio de la Virgen asunta al cielo; del mismo modo, con la aprobación de la Iglesia, surgieron institutos religiosos, que toman nombre de tal privilegio. No debe olvidarse que en el rosario mariano, cuya recitación tan recomendada es por esta Sede Apostólica, se propone a la meditación piadosa un misterio que, como todos saben, trata de la Asunción de la beatísima Virgen.

16. Pero de modo más espléndido y universal esta fe de los sagrados pastores y de los fieles cristianos se manifiesta por el hecho de que desde la antigüedad se celebra en Oriente y en Occidente una solemne fiesta litúrgica, de la cual los Padres Santos y doctores no dejaron nunca de sacar luz porque, como es bien sabido, la sagrada liturgia «siendo también una profesión de las celestiales verdades, sometida al supremo magisterio de la Iglesia, puede oír argumentos y testimonios de no pequeño valor para determinar algún punto particular de la doctrina cristiana» (5).

El testimonio de la liturgia

17. En los libros litúrgicos que contienen la fiesta, bien sea de la Dormición, bien de la Asunción de la Virgen María, se tienen expresiones en cierto modo concordantes al decir que cuando la Virgen Madre de Dios pasó de este destierro, a su sagrado cuerpo, por disposición de la divina Providencia, le ocurrieron cosas correspondientes a su dignidad de Madre del Verbo encarnado y a los otros privilegios que se le habían concedido.
Esto se afirma, por poner un ejemplo, en aquel «Sacramentario» que nuestro predecesor Adriano I, de inmortal memoria, mandó al emperador Carlomagno. En éste se lee, en efecto: «Digna de veneración es para Nos, ¡oh Señor!, la festividad de este día en que la santa Madre de Dios sufrió la muerte temporal, pero no pudo ser humillada por los vínculos de la muerte Aquella que engendró a tu Hijo, Nuestro Señor, encarnado en ella» (6).

18. Lo que aquí está indicado con la sobriedad acostumbrada en la liturgia romana, en los libros de las otras antiguas liturgias, tanto orientales como occidentales, se expresa más difusamente y con mayor claridad. El «Sacramentario Galicano», por ejemplo, define este privilegio de María, «inexplicable misterio, tanto más admirable cuanto más singular es entre los hombres». Y en la liturgia bizantina se asocia repetidamente la Asunción corporal de María no sólo con su dignidad de Madre de Dios, sino también con sus otros privilegios, especialmente con su maternidad virginal, preestablecida por un designio singular de la Providencia divina: «A Ti, Dios, Rey del universo, te concedió cosas que son sobre la naturaleza; porque así como en el parto te conservó virgen, así en el sepulcro conservó incorrupto tu cuerpo, y con la divina traslación lo glorificó» (7).

19. El hecho de que la Sede Apostólica, heredera del oficio confiado al Príncipe de los Apóstoles de confirmar en la fe a los hermanos (cfr. Lc 22, 32), y con su autoridad hiciese cada vez más solemne esta fiesta, estimula eficazmente a los fieles a apreciar cada vez más la grandeza de este misterio. Así la fiesta de la Asunsión, del puesto honroso que tuvo desde el comienzo entre las otras celebraciones marianas, llegó en seguida a los más solemnes de todo el ciclo litúrgico. Nuestro predecesor San Sergio I, prescribiendo la letanía o procesión estacional para las cuatro fiestas marianas, enumera junto a la Natividad, la Anunciación, la Purificación y la Dormición de María (Liber Pontificalis). Después San León IV quiso añadir a la fiesta, que ya se celebraba bajo el título de la Asunción de la bienaventurada Madre de Dios, una mayor solemnidad prescribiendo su vigilia y su octava; y en tal circunstancia quiso participar personalmente en la celebración en medio de una gran multitud de fieles (Liber Pontificalis). Además de que ya antiguamente esta fiesta estaba precedida por la obligación del ayuno, aparece claro de lo que atestigua nuestro predecesor San Nicolás I, donde habla de los principales ayunos «que la santa Iglesia romana recibió de la antigüedad y observa todavía» (8).

Exigencia de la incorrupción

20. Pero como la liturgia no crea la fe, sino que la supone, y de ésta derivan como frutos del árbol las prácticas del culto, los Santos Padres y los grandes doctores, en las homilías y en los discursos dirigidos al pueblo con ocasión de esta fiesta, no recibieron de ella como de primera fuente la doctrina, sino que hablaron de ésta como de cosa conocida y admitida por los fieles; la aclararon mejor; precisaron y profundizaron su sentido y objeto, declarando especialmente lo que con frecuencia los libros litúrgicos habían sólo fugazmente indicado; es decir, que el objeto de la fiesta no era solamente la incorrupción del cuerpo muerto de la bienaventurada Virgen María, sino también su triunfo sobre la muerte y su celestial glorificación a semejanza de su Unigénito.

21. Así San Juan Damasceno, que se distingue entre todos como testigo eximio de esta tradición, considerando la Asunción corporal de la Madre de Dios a la luz de los otros privilegios suyos, exclama con vigorosa elocuencia: «Era necesario que Aquella que en el parto había conservado ilesa su virginidad conservase también sin ninguna corrupción su cuerpo después de la muerte. Era necesario que Aquella que había llevado en su seno al Creador hecho niño, habitase en los tabernáculos divinos. Era necesario que la Esposa del Padre habitase en los tálamos celestes. Era necesario que Aquella que había visto a su Hijo en la cruz, recibiendo en el corazón aquella espada de dolor de la que había sido inmune al darlo a luz, lo contemplase sentado a la diestra del Padre. Era necesario que la Madre de Dios poseyese lo que corresponde al Hijo y que por todas las criaturas fuese honrada como Madre y sierva de Dios» (9).

Afirmación de esta doctrina

22. Estas expresiones de San Juan Damasceno corresponden fielmente a aquellas de otros que afirman la misma doctrina. Efectivamente, palabras no menos claras y precisas se encuentran en los discursos que, con ocasión de la fiesta, tuvieron otros Padres anteriores o contemporáneos. Así, por citar otros ejemplos, San Germán de Constantinopla encontraba que correspondía la incorrupción y Asunción al cielo del cuerpo de la Virgen Madre de Dios no sólo a su divina maternidad, sino también a la especial santidad de su mismo cuerpo virginal: «Tú, como fue escrito, apareces "en belleza" y tu cuerpo virginal es todo santo, todo casto, todo domicilio de Dios; así también por esto es preciso que sea inmune de resolverse en polvo; sino que debe ser transformado, en cuanto humano, hasta convertirse en incorruptible; y debe ser vivo, gloriosísimo, incólume y dotado de la plenitud de la vida» (10). Y otro antiguo escritor dice: «Como gloriosísima Madre de Cristo, nuestro Salvador y Dios, donador de la vida y de la inmortalidad, y vivificada por Él, revestida de cuerpo en una eterna incorruptibilidad con Él, que la resucitó del sepulcro y la llevó consigo de modo que sólo Él conoce» (11).

23. Al extenderse y afirmarse la fiesta litúrgica, los pastores de la Iglesia y los sagrados oradores, en número cada vez mayor, creyeron un deber precisar abiertamente y con claridad el objeto de la fiesta y su estrecha conexión con las otras verdades reveladas.

Los argumentos teológicos

24. Entre los teólogos escolásticos no faltaron quienes, queriendo penetrar más adentro en las verdades reveladas y mostrar el acuerdo entre la razón teológica y la fe, pusieron de relieve que este privilegio de la Asunción de María Virgen concuerda admirablemente con las verdades que nos son enseñadas por la Sagrada Escritura.

25. Partiendo de este presupuesto, presentaron, para ilustrar este privilegio mariano, diversas razones contenidas casi en germen en esto: que Jesús ha querido la Asunción de María al cielo por su piedad filial hacia ella. Opinaban que la fuerza de tales argumentos reposa sobre la dignidad incomparable de la maternidad divina y sobre todas aquellas otras dotes que de ella se siguen: su insigne santidad, superior a la de todos los hombres y todos los ángeles; la íntima unión de María con su Hijo, y aquel amor sumo que el Hijo tenía hacia su dignísima Madre.

26. Frecuentemente se encuentran después teólogos y sagrados oradores que, sobre las huellas de los Santos Padres (12) para ilustrar su fe en la Asunción, se sirven con una cierta libertad de hechos y dichos de la Sagrada Escritura. Así, para citar sólo algunos testimonios entre los más usados, los hay que recuerdan las palabras del salmista: «Ven, ¡oh Señor!, a tu descanso, tú y el arca de tu santificación» (Sal 131, 8), y ven en el «arca de la alianza», hecha de madera incorruptible y puesta en el templo del Señor, como una imagen del cuerpo purísimo de María Virgen, preservado de toda corrupción del sepulcro y elevado a tanta gloria en el cielo. A este mismo fin describen a la Reina que entra triunfalmente en el palacio celeste y se sienta a la diestra del divino Redentor (Sal 44, 10, 14-16), lo mismo que la Esposa de los Cantares, «que sube por el desierto como una columna de humo de los aromas de mirra y de incienso» para ser coronada (Cant 3, 6; cfr. 4, 8; 6, 9). La una y la otra son propuestas como figuras de aquella Reina y Esposa celeste, que, junto a su divino Esposo, fue elevada al reino de los cielos.

Los doctores escolásticos

27. Además, los doctores escolásticos vieron indicada la Asunción de la Virgen Madre de Dios no sólo en varias figuras del Antiguo Testamento, sino también en aquella Señora vestida de sol, que el apóstol Juan contempló en la isla de Patmos (Ap 12, 1s.). Del mismo modo, entre los dichos del Nuevo Testamento consideraron con particular interés las palabras «Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres» (Lc 1, 28), porque veían en el misterio de la Asunción un complemento de la plenitud de gracia concedida a la bienaventurada Virgen y una bendición singular, en oposición a la maldición de Eva.

28. Por eso, al comienzo de la teología escolástica, el piadoso Amadeo, obispo de Lausana, afirma que la carne de María Virgen permaneció incorrupta («no se puede creer, en efecto, que su cuerpo viese la corrupción»), porque realmente se reunió a su alma, y junto con ella fue envuelta en altísima gloria en la corte celeste. «Era llena de gracia y bendita entre las mujeres» (Lc 1, 28). «Ella sola mereció concebir al Dios verdadero del Dios verdadero, y le parió virgen, le amamantó virgen, estrechándole contra su seno, y le prestó en todo sus santos servicios y homenajes» (13).

Testimonio de San Antonio de Padua

29. Entre los sagrados escritores que en este tiempo, sirviéndose de textos escriturísticos o de semejanza y analogía, ilustraron y confirmaron la piadosa creencia de la Asunción, ocupa un puesto especial el doctor evangélico San Antonio de Padua. En la fiesta de la Asunción, comentando las palabras de Isaías «Glorificaré el lugar de mis pies» (Is 60, 13), afirmó con seguridad que el divino Redentor ha glorificado de modo excelso a su Madre amadísima, de la cual había tomado carne humana. «De aquí se deduce claramente, dice, que la bienaventurada Virgen María fue asunta con el cuerpo que había sido el sitio de los pies del Señor». Por eso escribe el salmista: «Ven, ¡oh Señor!, a tu reposo, tú y el Arca de tu santificación». Como Jesucristo, dice el santo, resurgió de la muerte vencida y subió a la diestra de su Padre, así «resurgió también el Arca de su santificación, porque en este día la Virgen Madre fue asunta al tálamo celeste» 14.

De San Alberto Magno

30. Cuando en la Edad Media la teología escolástica alcanzó su máximo esplendor, San Alberto Magno, después de haber recogido, para probar esta verdad, varios argumentos fundados en la Sagrada Escritura, la tradición, la liturgia y la razón teológica, concluye: «De estas razones y autoridades y de muchas otras es claro que la beatísima Madre de Dios fue asunta en cuerpo y alma por encima de los coros de los ángeles. Y esto lo creemos como absolutamente verdadero» (15). Y en un discurso tenido el día de la Anunciación de María, explicando estas palabras del saludo del ángel «Dios te salve, llena eres de gracia...», el Doctor Universal compara a la Santísima Virgen con Eva y dice expresamente que fue inmune de la cuádruple maldición a la que Eva estuvo sujeta (16).

Doctrina de Santo Tomás

31. El Doctor Angélico, siguiendo los vestigios de su insigne maestro, aunque no trató nunca expresamente la cuestión, sin embargo, siempre que ocasionalmente habla de ella, sostiene constantemente con la Iglesia que junto al alma fue asunto al cielo también el cuerpo de María (17).

De San Buenaventura

32. Del mismo parecer es, entre otros muchos, el Doctor Seráfico, el cual sostiene como absolutamente cierto que del mismo modo que Dios preservó a María Santísima de la violación del pudor y de la integridad virginal en la concepción y en el parto, así no permitió que su cuerpo se deshiciese en podredumbre y ceniza 18. Interpretando y aplicando a la bienaventurada Virgen estas palabras de la Sagrada Escritura «¿Quién es esa que sube del desierto, llena de delicias, apoyada en su amado?» (Cant 8, 5), razona así: «Y de aquí puede constar que está allí (en la ciudad celeste) corporalmente... Porque, en efecto..., la felicidad no sería plena si no estuviese en ella personalmente, porque la persona no es el alma, sino el compuesto, y es claro que está allí según el compuesto, es decir, con cuerpo y alma, o de otro modo no tendría un pleno gozo» 19.

La escolástica moderna

33. En la escolástica posterior, o sea en el siglo XV, San Bernardino de Siena, resumiendo todo lo que los teólogos de la Edad Media habían dicho y discutido a este propósito, no se limitó a recordar las principales consideraciones ya propuestas por los doctores precedentes, sino que añadió otras. Es decir, la semejanza de la divina Madre con el Hijo divino, en cuanto a la nobleza y dignidad del alma y del cuerpo -porque no se puede pensar que la celeste Reina esté separada del Rey de los cielos-, exige abiertamente que «María no debe estar sino donde está Cristo» (20); además es razonable y conveniente que se encuentren ya glorificados en el cielo el alma y el cuerpo, lo mismo que del hombre, de la mujer; en fin, el hecho de que la Iglesia no haya nunca buscado y propuesto a la veneración de los fieles las reliquias corporales de la bienaventurada Virgen suministra un argumento que puede decirse «como una prueba sensible» ( 21)

San Roberto Belarmino

34. En tiempos más recientes, las opiniones mencionadas de los Santos Padres y de los doctores fueron de uso común. Adhiriéndose al pensamiento cristiano transmitido de los siglos pasados. San Roberto Belarmino exclama: «¿Y quién, pregunto, podría creer que el arca de la santidad, el domicilio del Verbo, el templo del Espíritu Santo, haya caído? Mi alma aborrece el solo pensamiento de que aquella carne virginal que engendró a Dios, le dio a luz, le alimentó, le llevó, haya sido reducida a cenizas o haya sido dada por pasto a los gusanos »(22).

35. De igual manera, San Francisco de Sales, después de haber afirmado no ser lícito dudar que Jesucristo haya ejecutado del modo más perfecto el mandato divino por el que se impone a los hijos el deber de honrar a los propios padres, se propone esta pregunta: «¿Quién es el hijo que, si pudiese, no volvería a llamar a la vida a su propia madre y no la llevaría consigo después de la muerte al paraíso?» 23. Y San Alfonso escribe: «Jesús preservó el cuerpo de María de la corrupción, porque redundaba en deshonor suyo que fuese comida de la podredumbre aquella carne virginal de la que Él se había vestido» (24).

Temeridad de la opinión contraria

36. Aclarado el objeto de esta fiesta, no faltaron doctores que más bien que ocuparse de las razones teológicas, en las que se demuestra la suma conveniencia de la Asunción corporal de la bienaventurada Virgen María al cielo, dirigieron su atención a la fe de la Iglesia, mística Esposa de Cristo, que no tiene mancha ni arruga (cfr. Ef 5, 27), la cual es llamada por el Apóstol «columna y sostén de la verdad» (1 T'im 3, 15), y, apoyados en esta fe común, sostuvieron que era temeraria, por no decir herética, la sentencia contraria. En efecto, San Pedro Canisio, entre muchos otros, después de haber declarado que el término Asunción significa glorificación no sólo del alma, sino también del cuerpo, y después de haber puesto de relieve que la Iglesia ya desde hace muchos siglos, venera y celebra solemnemente este misterio mariano, dice: «Esta sentencia está admitida ya desde hace algunos siglos y de tal manera fija en el alma de los piadosos fieles y tan aceptada en toda la Iglesia, que aquellos que niegan que el cuerpo de María haya sido asunto al cielo, ni siquiera pueden ser escuchados con paciencia, sino abochornados por demasiado tercos o del todo temerarios y animados de espíritu herético más bien que católico»(25).

Francisco Suárez

37. Por el mismo tiempo, el Doctor Eximio, puesta como norma de la mariología que «los misterios de la gracia que Dios ha obrado en la Virgen no son medidos por las leyes ordinarias, sino por la omnipotencia de Dios, supuesta la conveniencia de la cosa en sí mismo y excluida toda contradicción o repugnancia por parte de la Sagrada Escritura» (26), fundándose en la fe de la Iglesia en el tema de la Asunción, podía concluir que este misterio debía creerse con la misma firmeza de alma con que debía creerse la Inmaculada Concepción de la bienaventurada Virgen, y ya entonces sostenía que estas dos verdades podían ser definidas.

38. Todas estas razones y consideraciones de los Santos Padres y de los teólogos tienen como último fundamento la Sagrada Escritura, la cual nos presenta al alma de la Madre de Dios unida estrechamente a su Hijo y siempre partícipe de su suerte. De donde parece casi imposible imaginarse separada de Cristo, si no con el alma, al menos con el cuerpo, después de esta vida, a Aquella que lo concibió, le dio a luz, le nutrió con su leche, lo llevó en sus brazos y lo apretó a su pecho. Desde el momento en que nuestro Redentor es hijo de Maria, no podía, ciertamente, como observador perfectísimo de la divina ley, menos de honrar, además de al Eterno Padre, también a su amadísima Madre. Pudiendo, pues, dar a su Madre tanto honor al preservarla inmune de la corrupción del sepulcro, debe creerse que lo hizo realmente.

39. Pero ya se ha recordado especialmente que desde el siglo II María Virgen es presentada por los Santos Padres como nueva Eva estrechamente unida al nuevo Adán, si bien sujeta a él, en aquella lucha contra el enemigo infernal que, como fue preanunciado en el protoevangelio (Gn 3, 15), habría terminado con la plenísima victoria sobre el pecado y sobre la muerte, siempre unidos en los escritos del Apóstol de las Gentes (cfr. Rom cap. 5 et 6; 1 Cor 15, 21-26; 54-57). Por lo cual, como la gloriosa resurrección de Cristo fue parte esencial y signo final de esta victoria, así también para María la común lucha debía concluir con la glorificación de su cuerpo virginal; porque, como dice el mismo Apóstol, «cuando... este cuerpo mortal sea revestido de inmortalidad, entonces sucederá lo que fue escrito: la muerte fue absorbida en la victoria» (1 Cor 15, 54).

40. De tal modo, la augusta Madre de Dios, arcanamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad «con un mismo decreto» (27) de predestinación, inmaculada en su concepción, Virgen sin mancha en su divina maternidad, generosa Socia del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sobre sus consecuencias, al fin, como supremo coronamiento de sus privilegios, fue preservada de la corrupción del sepulcro y vencida la muerte, como antes por su Hijo, fue elevada en alma y cuerpo a la gloria del cielo, donde resplandece como Reina a la diestra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos (cfr. 1 T'im 1, 17).

Es llegado el momento

41. Y como la Iglesia universal, en la que vive el Espíritu de Verdad, que la conduce infaliblemente al conocimiento de las verdades reveladas, en el curso de los siglos ha manifestado de muchos modos su fe, y como los obispos del orbe católico, con casi unánime consentimiento, piden que sea definido como dogma de fe divina y católica la verdad de la Asunción corporal de la bienaventurada Virgen María al cielo -verdad fundada en la Sagrada Escritura, profundamente arraigada en el alma de los fieles, confirmada por el culto eclesiástico desde tiempos remotísimos, sumamente en consonancia con otras verdades reveladas, espléndidamente ilustrada y explicada por el estudio de la ciencia y sabiduría de los teólogos-, creemos llegado el momento preestablecido por la providencia de Dios para proclamar solemnemente este privilegio de María Virgen.

42. Nos, que hemos puesto nuestro pontificado bajo el especial patrocinio de la Santísima Virgen, a la que nos hemos dirigido en tantas tristísimas contingencias; Nos, que con rito público hemos consagrado a todo el género humano a su Inmaculado Corazón y hemos experimentado repetidamente su validísima protección, tenemos firme confianza de que esta proclamación y definición solemne de la Asunción será de gran provecho para la Humanidad entera, porque dará gloria a la Santísima Trinidad, a la que la Virgen Madre de Dios está ligada por vínculos singulares. Es de esperar, en efecto, que todos los cristianos sean estimulados a una mayor devoción hacia la Madre celestial y que el corazón de todos aquellos que se glorían del nombre cristiano se mueva a desear la unión con el Cuerpo Místico de Jesucristo y el aumento del propio amor hacia Aquella que tiene entrañas maternales para todos los miembros de aquel Cuerpo augusto. Es de esperar, además, que todos aquellos que mediten los gloriosos ejemplos de María se persuadan cada vez más del valor de la vida humana, si está entregada totalmente a la ejecución de la voluntad del Padre Celeste y al bien de los prójimos; que, mientras el materialismo y la corrupción de las costumbres derivadas de él amenazan sumergir toda virtud y hacer estragos de vidas humanas, suscitando guerras, se ponga ante los ojos de todos de modo luminosísimo a qué excelso fin están destinados los cuerpos y las almas; que, en fin, la fe en la Asunción corporal de María al cielo haga más firme y más activa la fe en nuestra resurrección.

43. La coincidencia providencial de este acontecimiento solemne con el Año Santo que se está desarrollando nos es particularmente grata; porque esto nos permite adornar la frente de la Virgen Madre de Dios con esta fúlgida perla, a la vez que se celebra el máximo jubileo, y dejar un monumento perenne de nuestra ardiente piedad hacia la Madre de Dios.

Fórmula definitoria

44. Por tanto, después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces e invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para acrecentar la gloria de esta misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, por la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y por la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste.

45. Por eso, si alguno, lo que Dios no quiera, osase negar o poner en duda voluntariamente lo que por Nos ha sido definido, sepa que ha caído de la fe divina y católica.

46. Para que nuestra definición de la Asunción corporal de María Virgen al cielo sea llevada a conocimiento de la Iglesia universal, hemos querido que conste para perpetua memoria esta nuestra carta apostólica; mandando que a sus copias y ejemplares, aun impresos, firmados por la mano de cualquier notario público y adornados del sello de cualquier persona constituida en dignidad eclesiástica, se preste absolutamente por todos la misma fe que se prestaría a la presente si fuese exhibida o mostrada.

47. A ninguno, pues, sea lícito infringir esta nuestra declaración, proclamación y definición u oponerse o contravenir a ella. Si alguno se atreviere a intentarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios omnipotente y de sus santos apóstoles Pedro y Pablo.

Nos, PÍO, Obispo de la Iglesia católica, definiéndolo así, lo hemos suscrito.


Dado en Roma, junto a San Pedro, el año del máximo Jubileo de mil novecientos cincuenta, el día primero del mes de noviembre, fiesta de Todos los Santos, el año duodécimo de nuestro pontificado.


NOTAS

(1) Peticiones de Asunción corpórea de la B. Virgen María en el Cielo definienda ad S. Sedem delatae; 2 vol., Typis Polyglottis Vaticanis, 1942.
(2) Bula Ineffabilis Deus, Acta Pío IX, p. 1, vol. 1, p. 615.
(3) Cfr. Conc. Vat. De fide catholica, cap. 4.
(4) Conc. Vat. Const. De ecclesia Christi, cap. 4.
(5) Carta encíclica Mediator Dei, A. A. S., vol. 39, p. 541.
(6) Sacramentario Gregoriano.
(7) Menaei totius anni.
(8) «Respuesta del Papa Nicolás I a consulta de los Búlgaros».
(9) S. Juan de Damasco., Encomium in Dormitionem Dei Genitricis semperque Virginis Mariae, hom. II, 14; cfr. etiam ibíd., n. 3.
(10) San German Const., In Sanctae Dei Genitricis Dormitionem, sermón I.
(11) Encomium in Dormitionem Sanctissimae Dominae nostrae Deiparae semperque Virginis Mariae. S. Modesto de Jerusalén, attributum I, núm. 14.
(12) Cfr. Juan de Damasco., Encomium in Dormitionem Dei Genitricis semperque Virginis Mariae, hom. II, 2, 11; Encomium in Dormitionem, S. Modesto Hierosol, attributum.
(13) Amadeo de Lausana, De Beatae Virginis obitu, Assumptione in caelum, exaltatione ad Filii dexteram.
(14) San Antonio de Padua., Sermones dominicales et in solemnitatibus. In Assumptione S. Mariae Virginit sermo.
(15) S. Alberto Magno, Mariale sive quaestionet super Evang. Missut est, q. 132.
(16) S. Alberto Magno, Sermones de sanctis, sermón 15: In Anuntiatione B. Mariae, cfr. Etiam Mariale, q. 132.
(17) Cfr. Summa Theol., 3, q. 27, a. 1 c.; ibíd., q. 83, a. 5 ad 8, Expositio salutationis angelicae, In symb., Apostolorum expositio, art. 5; In IV Sent., d. 12, q. 1, art. 3, sol. 3; d: 43, q. 1, art. 3, sol. 1 et 2.
(18) Cfr. S. Buenaventura, De Nativitate B. Mariae Virginis, sermón 5.
(19) S. Buenaventura, De Assumptione B. Mariae Virginis, sermón 1.
(20) S. Bernardino de Siena., In Assumptione B. M. Virginis, sermón 2.
(21) S. Bernardino de Siena., In Assumptione B. M. Virginis, sermón 2.
(22) S. Roberto Belarmino, Canciones habitae Lovanii, canción 40: De Assumptionae B. Mariae Virginis.
(23) Obras de S. Francisco de Sales, sermón autógrafo por la fecha de la Asunción.
(24) S. Alfonso M. de Ligorio, Las glorias de Maria, parte II, disc. 1.
(25) S. Pedro Canisio, De Maria Virgine.
(26) Suárez, F, In tertiam partem D. Thomae, quaest. 27, art. 2, disp. 3, sec. 5, n. 31.
(27) Pío IX Acta 1ª parte, pag. 599"

¡VIVA LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, REINA DEL UNIVERSO!

domingo, 14 de agosto de 2011

Contra el feminismo

El siguiente artículo viene de España, nuestra Madre Patria, y fue escrito por el falangista Soldado Vikingo en su blog de Una Grande y Libre; es un artículo en contra de la inmundicia del feminismo.

Jóvenes de la AJE.

Al final incluí los comentarios: algunos buenos y otros muy malos y estúpidos. También están incluídos mis comentarios. El texto dice lo siguiente:

"Martes 12 de julio de 2011

La dictadura de los pechos y las vaginas.

Imaginemos esta situación:
Es una noche de sábado y un grupo de personas (todos hombres) está decidiendo a donde ir. Un chaval del grupo sugiere un sitio específico.
“No, no, que estamos muy cansados”, le espetan los demás. “Mejor vamos a algo más tranquilo.
Se hace caso a la mayoría y se va a un sitio tranquilo. Al poco tiempo, llegan las mujeres.
“¿Así que este es el plan que tenéis?”, dice una, quejándose de la situación. Poco después, sugiere ir al sitio mencionado anteriormente por uno de los chicos.
¿Cuál es la reacción de los demás?. Obviamente, los que querían ir dicen que sí. Los otros, ponen cara de disgusto diciendo que les da igual. Como curiosidad, a la salida del lugar donde se encontraban, el primer chaval vuelve a repetir su propuesta; diciendo que, por su parte, van al lugar propuesto en primer lugar. Todos se quedan callados hasta que la chica de antes dice a los demás que elijan que van a beber y que vean cómo se pueden colocar para caber en los coches. Como todos no caben, a algunos les toca ir a pie (entre ellos al ignorado).
Cuando el ignorado se queja de la actitud de los demás hacia él y critica que la otra tenga tanto poder dentro del grupo, uno de sus acérrimos (de la otra) le dice que gracias a ella se hará lo que él quería en un principio.
¿Hay alguien a quien esta historia no le resulte familiar?. ¡Pues a mí muchísimo!.

Hoy quiero explicar cómo se estructura jerárquicamente un grupo de “progres”. Curiosamente, se asemeja mucho al símbolo masónico del ojo que todo lo ve y la pirámide.
En la cima, por encima de todos, se sitúan las” femiprogres”. Suelen ser una o dos, habitualmente novias de los chicos con más peso dentro del grupo. Rara vez su opinión se discute, se contraría o se deniega. Su palabra es la verdad absoluta y la ley no escrita del grupo en el que se encuentren.
Por debajo de las” femiprogres” principales se sitúa una “femiprogre” de segunda fila, que se lleva bien con ellas, con sus parejas y con los demás miembros del grupo. Es la cara amable del régimen feminista impuesto por las otras. Puede haber más de una.
Estas “femiprogres”, las principales y la de segunda fila, idean los planes y proponen ideas que los demás del grupo acatan sin poner un solo pero… o casi. Por así decirlo, un grupo de “progres” es como un rebaño y ellas son las pastoras.
La única diferencia entre las feministas de primera fila y las de segunda es su vida sexual: las de primera fila son más promiscuas y las de segunda fila son algo menos golfas.
Por debajo de las feministas encontramos a los chicos que, como he dicho anteriormente, suelen ser sus novios y los más influyentes entre los demás varones del grupo. La labor de estos muchachos consiste en dar la razón a sus novias y forzar a los demás a que las órdenes sean acatadas, les guste o no les guste. Es en estos sujetos en los que más suele notarse el dominio feminista, ya que han podido negar algo que poco después aprobarán al haber sido propuesto por sus novias. Son como los perros pastores, se encargan de reprimir rápidamente toda actitud negativa hacia sus novias y de dirigir a los demás.
Por debajo de los novios de las feministas encontramos a los chicos pasivos, los que caen bien a todos y acatan las órdenes de los mandamases sin rechistar para no discutir con nadie. Debido a esta actitud, son muy valorados por los demás cabecillas del grupo, gracias a que les hacen sentirse muy superiores al estarles dando siempre la razón.
Por fin, tras bajar cuatro niveles, llegamos al suelo de la pirámide. Allí se encuentran las chicas sosas, aquellas que son amigas de alguna “femiprogre” principal y que frecuentan los mismos ambientes única y exclusivamente por dicha amiga.
Estos dos últimos sectores formarían el rebaño ovino como tal, la masa manipulable y sin personalidad.
Ya hemos visto cinco niveles: el ojo que todo lo ve (feministas líderes), pico de la pirámide (feministas secundarias), parte alta (novios de las feministas principales), parte intermedia (chicos pasivos) y suelo de la pirámide (chicas sosas).
Alguno se pensará que aquí acaba la jerarquización del grupo “progre”, pero no es así.
A cinco o seis metros del subsuelo de la pirámide jerárquica, sin voz ni voto ni opinión válida alguna, se encuentran los comúnmente conocidos como “últimos monos”. El “último mono” puede ser de dos tipos: cobarde y problemático.
Un “último mono” cobarde siempre dejará actuar a los demás porque no se atreve a reprocharles que nunca se le haga caso. Si propone algo y los demás lo desechan pero luego se lo aceptan a una de las feministas, el cobarde siempre se alegrará por ello y dirá que no quiere discutir por no crear problemas. Incluso, en el colmo de su “calzonería”, llegará a ensalzar la figura de las otras diciendo que “ojala tuviera más peso en el grupo”. En el caso de que sus propuestas sean ignoradas totalmente, criticará la actitud de los otros pero nunca se lo dirá a ellos.
Al contrario que con el cobarde, el problemático siempre protestará ante el hecho de que su opinión nunca sea válida para los demás, reprochándoles que sus ideas nunca sean aceptadas y que sí lo sean cuando las proponen las feministas. También tendrá algo de mala fama entre algunos individuos del grupo por sus constantes enfrentamientos verbales con las jefas de la manada. No obstante, sobrevivirá gracias a lo arraigada que está su presencia en el grupo o, seguramente, a la falta de valor de los demás para echarlo.
Entre el cobarde y el problemático siempre habrá discordia: el problemático le reprochará al cobarde su nula intención de hacerse oír y su penosa actitud de dejarse pisotear, y el cobarde acusará al problemático de crear mal ambiente y de tener costumbre de discutir con los demás.
Pese a estar en el mismo nivel, tienen distinta consideración.
El cobarde siempre suele ser un admirador de las “femiprogres” y un defensor a ultranza de sus ideas. Metafóricamente hablando, es una especie de oveja con poco valor, pero un ovino al fin y al cabo, a quien se tiene al margen de las decisiones importantes por no tener valor a la hora de plantar sus opiniones a los demás ni por reír todas las gracias de los mandamases igual que los miembros del rebaño principal.
Distinto es el caso del problemático. Suele ser una antigua oveja que comenzó a cuestionar demasiado todo aquello promulgado por las feministas y que ha llegado a su situación actual por ello. Es alguien que ha preferido ser mal visto antes que acatar un sistema injusto. Algunos pueden llegar a considerarlo como una especie de alimaña provocadora.
Normalmente es con el problemático con quien más se nota el poder de las feministas, puesto que las mayorías de las veces que las feministas ven aprobadas sus ideas por mayoría absoluta han sido tras el rechazo de esa misma mayoría a las sugerencias del problemático.

¿Cómo hemos podido llegar a esta situación?.
Vivimos en una sociedad donde nos encontramos totalmente dominados por el sexo femenino. Desde que nacemos hasta que morimos, nos meten en la cabeza mediante la publicidad de la sociedad de consumo, los medios audiovisuales (cine y televisión) y la música que el sexo promiscuo es maravilloso y que no hay nada mejor que encontrarse entre las piernas de una señorita. Eso provoca que, de manera involuntaria, obedezcamos antes las órdenes dadas por una mujer que por un hombre.
Actualmente, no hay mayor lavado de cerebro que el que ejerce un par de pechos delante de un hombre. Y, como si esto no fuera poco, tenemos el feminismo.
Pese a lo que digan sus partidarios, el feminismo únicamente ha implantado la mentalidad promiscua en la mujer, haciéndola más manipulable y aprovechable físicamente para el hombre sin escrúpulos.
Muchas veces me pregunto qué pensarán los jóvenes del futuro cuando crezcan y observen el mundo que les rodea. ¿Cómo podrán encajar en su cabeza que su madre también fue de las que se acostaba un fin de semana con un tipo distinto?. O mejor dicho: ¿Podrá su madre tener la conciencia tranquila sabiendo que tuvo relaciones sexuales con veinte o treinta tipos diferentes antes de tener a su primer hijo?. Miedo me da que dentro de treinta años haya muchachas jóvenes que sigan los pases de sus madres y clamen el “¡Hijos sí, maridos no!” en versión moderna (supongo que para dentro de treinta años gritarán “¡Libertinaje sí, familia no!”).
Otra consecuencia de esta libertinización de la mujer ha sido el apoyo que ha sido otorgado por parte de algunos hombres hacia los colectivos homosexuales a consecuencia de dicho “fenómeno liberador”. ¿Existe alguien que no haya escuchado aquello de “cuantos más homosexuales mejor porque así tenemos más mujeres disponibles para nosotros”?.
Este pensamiento no tiene nada de positivo: cuantos más homosexuales, menos hombres habrá dispuestos a crear una familia; cuantas menos familias, menor será la natalidad; cuanta menos natalidad, menos cotizaciones a la Seguridad Social; cuantas menos cotizaciones, menos pensiones se podrán pagar…
¡No, que nadie se alarme, esa no es mi forma de pensar!... Tan sólo es el argumento que utilizo con los “progres” cuando dicen que “es una tontería tener hijos antes de los treinta porque te jodes la vida y no la disfrutas”. Yo soy más partidario de decir que cuanta más baja sea nuestra natalidad más condenada estará nuestra nación a la extinción… pero es que a algunos hay que hablarles de su futura pensión para que te hagan un mínimo caso. Aunque, conociendo a los “progres”, seguro que esto lo solucionan defendiendo la llegada de inmigrantes que tengan aquí cuatro o cinco hijos para equilibrar el déficit demográfico.
Y eso no es así. La solución al problema de la natalidad en España está en los propios españoles, quienes tendríamos que tener tres hijos por familia a partir de los veinticinco años para poder equilibrar la balanza. Por supuesto, estas ideas “retrógradas” no pueden llevarse a cabo porque lo impide el “Estado del Bienestar”. Y algunos “progres” se arrepentirán dentro de unas décadas, cuando gracias a sus queridos líderes no puedan cobrar una pensión decente.

Analizando la situación descrita, ¿cómo podríamos denominar al régimen social actual?.
Algunas veces he escuchado el término “matriarcado”, pero no lo veo muy adecuado. Matriarcado significaría “gobierno de la madre” y las feministas no es que sean muy amantes de ese término (ni dignas de él). A ellas les gusta más eso promocionar el libertinaje sexual en la mujer y solucionarlo con el “derecho” a abortar a una criatura inocente que no tiene la culpa de que su progenitora sea un pendón.
Creo más adecuado, pese a la controversia que sé que desatarán mis palabras (aunque reconozco que ya estoy acostumbrado a ello), denominar a nuestra sociedad como una “dictadura de pechos y vaginas”, en la que todo aquel hombre que se niegue a acatar lo que dice una mujer solo porque es mujer es un “machista retrógrado y prehistórico”.
Una cosa quiero aclarar. Mi objetivo nunca ha sido atacar a las mujeres. Una mujer que exija oportunidades y respeto igual que los demás lo tendrá por mi parte, porque es una persona portadora de valores eternos, como la dignidad y la justicia (valores que las feministas pierden al abrazar su “movimiento”). Lo que no tolero es a aquellas féminas que pretenden que por tener una vagina les otorguen todo lo que piden, llegando a utilizar el victimismo como herramienta para conseguir sus objetivos.

23 comentarios:

Serk1492 dijo...

Joder, Vikingo, me resulta más que familiar jeje. Buena descripción de ese rebaño, sobre todo lo de las "feministas".

Conozco muchas de estas, aunque cuando salgo suelo ir con el mismo grupito de siempre, amigos y amigas, y tenemos buena relación. Gracias a Dios en este grupito no cuento ni una sola "golfa clásica feminista". A decir verdad las amigas con las que cuento son bastante decentes.

Pero siempre nos vamos a encontrar el típico chuloputas y su golfilla. Gente con la olla comida por las modas del Sistema, que además suelen ser más bocazas de la cuenta. Pero bueno, como dijo Goebbels (y es una frase que siempre tengo muy presente), "al final venceremos, -porque lo bueno y verdadero siempre triunfa sobre este mundo-".

Mis saludos y Arriba Europa.

León Riente dijo...

Cierto, a nivel interpersonal se empieza a constatar cada vez con más fuerza esta predominancia femenina en la toma de casi todas las decisiones. También ocurre que las feministas fomentan la ocupación de espacios de socialización antiguamente de exclusividad masculina, con lo cual parece que no te puedes librar de ellas.

Como soluciones parciales al problema: - fomento de la contención sexual (dado que el sexo exacerbado está siendo utilizado como medio de control social, la contención sería una buena estrategia de emancipación masculina con respecto al feminismo), - excluir por principio, al menos en los grupos informales, como en los grupos de amigos, a las mujeres, muy particularmente a la femiprogre estándar, - participar en actividades en las que físicamente las mujeres resulten necesariamente excluidas, por ejemplo, deportes a partir de cierto nivel de intensidad (nosotros estamos todo el día diciendo que mujeres y hombres son distintos, ¿no?, pues que lo comprueben las femiprogres y sus hábitos de mierda (fumadoras, bebedoras, hiperfolladoras, etc.): 25 ó 30 kilómetros de marcha senderista rápida con sus buenos desniveles y si te pueden seguir esas histéricas, que te sigan).

El Arcabucero dijo...

Mas que feminismo, yo lo veo más bien "pagafantismo" y "encoñamiento" profundo, pero he de decir que me resulta bastante familiar la situación que describes.

Anónimo dijo...

Por lo que he visto arriba, en una de tus descripciones del blog...esa que pone "la peor enfermedad se convierte en orgullo". Por favor, ¿de verdad catalogas la homosexualidad como una enfermedad?

Espero que los jóvenes que en un futuro dirigan este país no sean asi de extremistas como lo eres tú.

el que dice lo que piensa dijo...

jajaja, muy bueno, es cierto que en los grupos, hoy dia, mandan las tias, y cuanto mas golfas, mas mandan, eso si, que nadie las contradiga, ni siquiera el novio, porque la pataleta, puede ser brutal.

yo por mi trabajo, veo, sobre todo los fines de semana, aunque tambien cuando van al instituto, el tipico grupito de crias, con los crios por detras, como perros falderos, y quien corta el bacalao, se ve a la legua, son ellas.

buen estudio de psicologia camarada soldado.

un saludo

DΛORINO dijo...

Señores, a las tías ni agua, tengo comprobado que a éstas lo que les gusta es en realidad, y al final, es un tio que les diga lo que tienen que hacer. Una de cal y otra de arena.

Muy buen trabajo, Soldado.

Apañó dijo...

¡Ayssss, las nuevas generaciones estáis vendidas!
En mis tiempos quedábamos solo chicos (un grupo de amiguetes cazadores) y decidíamos adónde ir para cazar chicas.
Esto de la tan cacareada igualidad entre sexos, que en realidad nunca es tal "igualdad" porque siempre se impone UNO, os está haciendo mucho daño a los jovenzuelos de hoy. :))

Soldado Vikingo dijo...

Serk: pues yo de feministas ando sobrado, por algo me salen este tipo de artículos. La verdad es que creo que este verano habrá más de uno como este, jejeje...

León Riente: en una sociedad donde nos meten el sexo promiscuo como algo maravilloso en la cabeza a todas horas, al final la castidad acabará siendo algo totalmente revolucionario.
Y coincido en la descripción que haces de ellas: no hay nada más masculino que una feminista fumando y bebiendo calimocho a la vez (y si encima está defendiendo la promiscuidad, ni te cuento...).

Arcabucero: el "pagafantismo" sería el fenómeno por el cual hay tipos que andan detrás de mujeres aún a sabiendas de que ellas no están interesadas en ellos.
La situación que describo es más bien la del control femenino que existe hoy en los grupos de amigos por la permisividad de los varones y el hecho de que éstos las digan a todo que sí para beneficiárselas después.

Anónimo: ¿soy extremista por estar en contra de la homosexualidad?. ¿Y los que están a favor y se empeñan en restregárnosla por la cara no te parecen extremistas?.

El que dice lo que piensa: más que un estudio psicológico, es un hecho que puede ser probado en cualquier momento en los diversos puntos de España.

Daorino: el problema es que ese tipo que buscan que las ordene ahora se ha convertido en el más indeseable del barrio. Mucha "liberación", pero eso tan solo las ha conducido a los brazos de un cenutrio en lugar de a un hombre fuerte que las cuide.

Apañó: ya no se puede ir a "cazar" porque todas las pandillas están formadas por varones y mujeres, y eso perjudica porque no sabes si a la que puedes entrar es novia de alguno o está soltera.

Madaboute dijo...

Estimados españoles: temo que la inmundicia progre feminista, no sólo se limita a España, sino también ha llegado a Uruguay y hay un arma poderosa que usan los medios de comunicaSión en contra de los hombres: el sensacionalismo y victimismo con la "violencia de género", que muestra a los hombres como "malvados asesinos de mujeres".
Al feminismo hay que cortarlo de raíz, por eso es preferible ser célibe, antes que estar con una mujerzuela feminista y mandona; y si uno se casa, tiene que hacerlo con una mujer joven, bien cristiana, virgen, sumisa y obediente (y bella, claro), que lamentablemente hay muy pocas en estos tiempos inmorales e indecentes. En Uruguay he notado que está lleno de mujerzuelas; por eso soy soltero y casto.

"Que las mujeres escuchen la instrucción en silencio, con todo respeto; no permito que ellas enseñen, ni que pretendan imponer su autoridad sobre el marido: al CONTRARIO, que permanezcan CALLADAS. Porque primero fue creado Adán, y DESPUÉS Eva. Y NO fue Adán el que se dejó seducir, sino que Eva FUE engañada y cayó en el PECADO. Pero la mujer se salvará, cumpliendo sus DEBERES de madre, a condición de que persevere en la FE, en el AMOR y en la SANTIDAD, con debida DISCRECIÓN."
(I Timoteo 2:11-15) Bien claras son las palabras de la Santa Biblia; y decía Santo Tomás de Aquino: "Como individuo, la mujer es un ser ENDEBLE y DEFECTUOSO."

Finalmente, Soldado Vikingo, al anónimo de más de arriba, sin duda dominado por alguna mujerzuela, no le hagas caso; ojalá que te conviertas en un buen abogado y seas uno de los políticos del futuro que construyan una España mejor, libre de marxistas, progres, masones, judíos, moros, etcétera...
¡Saludos romanos desde Uruguay!

Oso Solitario dijo...

Excelente artículo Soldado. Es muy cierto que la dictadura de las vaginas es posible porque han lavado el cerebro a los hombres, para que busquen el sentido de su vida entre las piernas de la mujer y estén totalmente centrados en el sexo. La intromisión obsesiva de la mujer en actividades masculinas tiene también ese sentido, impedir que los hombres se formen una identidad y se dediquen a actividades de las cuales la mujer esté excluida.

Usando un lenguaje algo tosco pero creo que adecuado, todo esto es posible porque el hombre está dispuesto a pagar por el sexo y la mujer mucho más de lo que realmente vale. Podemos decir que la vagina está pasando por una gigantesca burbuja especulativa y que toda la masa de sexólogos, psicólogos y presuntos expertos son como agencias de calificación, cuya misión es engañar a los bobos y mantener la burbuja.

Sobre el matriarcado, ciertamente no coincide con el feminismo pero son de todas maneras expresiones diferentes del predominio de los valores femeninos y la decadencia de los masculinos en la sociedad moderna.

Viriki dijo...

Pedazo de borrico...
Vamos a hablar tu y yo seriamente
ah! por cierto, hice hace muy poco un trabajo antropologico sobre las actuales sociedades matriarcales y siento decirte que no tienes ni puta idea
UN SALUDO, salud y libertad

Anónimo dijo...

Estoy en total desacuerdo con la mayoria de los comentarios que se hacen publicos en este espacio.
En primer lugar, cuando uno "vota" tiene derecho a opinar sobre una determinada situacion, pero si se abstiene..solo puede asumir las decisiones tomadas por aquellos que si han "votado" para poder tener la opcion de expresarse..
En segundo lugar, de pagafantas nada.. creo que cuando un grupo de amigos sale a "tomar algo" y de "fiesta", lo suyo es estar abierto a distintas opciones.. y no negarse a todo.. es mas..es totalmente factible que no todos los amigos esten deacuerdo pero por eso uno se adaptan a otros..
En tercer lugar, no se puede exigir cosas q no vas a poder compensar con otras..me explico, si no tienes coche y no tienes carne.. y mucho menos, proposito de sacartelo, no puedes pedir a tus amigos que dejen en tierra a sus novias para llevarte a ti.. ESO TA FEO!
y por ultimo, he leido un comentario que ponia algo asi como que quedaban un grupo de chicos para ir de caza de hembras.. pues bien... si sois tan autosuficientes y os lo pasais tan bien solos... no salgais en busca de nuevas chicas.. ( que probablemente sean igual de "guarras marimandonas" que el resto)

En fin, solo añadir, que si no os habeis dado cuenta.. vuestras madres son MUJERES!! ( y seguro q otros hombres de bien como vosotros, en su tiempo, tambien hablaron de ellas como vosotros de vuestras "amigas")

Soldado Vikingo dijo...

Cada día me alegro más de haber escrito algo tan transgresor y polémico, porque no dejan de entrar visitas.

"Algunas veces he escuchado el término “matriarcado”, pero no lo veo muy adecuado. Matriarcado significaría “gobierno de la madre” y las feministas no es que sean muy amantes de ese término (ni dignas de él). A ellas les gusta más eso promocionar el libertinaje sexual en la mujer y solucionarlo con el “derecho” a abortar a una criatura inocente que no tiene la culpa de que su progenitora sea un pendón".

Una "femiprogre" jamás tendrá nada de matriarcal. Cualquier similitud sería para ella un honor.
Ah, yo también estoy deseando de tener esa charla. Y si tengo que buscar una mujer ya me preocuparé de que sea decente y no una golfa marimandona.


"vuestras madres son MUJERES".

En efecto, mujeres y no pendones. Hay que saber diferenciar.

Anónimo dijo...

yo hasta ahora he preferido pasar de tus entradas y echarme unas risas puesto que considero que solo eres un crio que crees tener idea de algo y no tienes idea de nada. pero he leido alguna entrada mas, me molesta que al contar las historias que llamas veridicas cuentes lo que quieres, pero que otra forma tienes de parecer una victima de las malvadas mujeres controladoras que se acercan tanto a ti.es que las mujeres somos tan malas y controladoras, segun parece a tu forma de ver las mujeres o somos unas zorras o esque vamos para monjas, no hay termino medio, tambien condieras que ser feministas es ser unas zorras, pues te equivocas no me considero feminista pero vamos segun tu idea debo de serlo, unicamente porque quiero un trabajo que me guste y no quiera vivir en una cocina ni como una chacha en mi propia casa sirviendo a un hombre por el hecho de tener pene. me parece muy cobarde por tu parte el decir que odias a tus amigos (que conste que jamas me he considerado tu amigo, solo te he considerado alguien mas que sale en el grupo de amigos mios y supongo que tu lo mismo)o algo por el estilo pero aun asi quedas con ellos, a eso se le llama ser hipocrita, creo que podria decirte bastantes cosas mas, pero la mas importante me das pena

Anónimo dijo...

Podría estar horas y horas riéndome con este artículo, pero creo que es necesario aclarar un par de puntos importantes:
Creo (o considero, como dice la gente culta y que sabe manejar las palabras, algo que no serás en tu vida) que este artículo es una gran ofensa para todo un colectivo en general y otro en particular, en general para la mujer porque lo que no puedes hacer es meter a todas las mujeres para hacer lo que tu creas (que no consideres) oportuno, ya que creo que a estas alturas de la vida tu no eres nadie para estar diciendo que las mujeres son unas golfas por poder expresar el deseo de sexo libre, ¿Acaso una mujer tiene que estar atada a un hombre desde que es pequeña, como en los matrimonios concertados?
Te recuerdo que ahora mismo estamos en un estado de derecho, y que la libertad de ambos sexos es la misma, todos debemos tener derecho a poder ejercer lo que creamos conveniente (Me apuesto el cuello y no lo pierdo a que hay mejores abogadas de lo que tu serás en tu vida) y no tiene porqué una mujer estar pendiente de la casa, y mucho menos teniendo que servir al hombre simplemente por el mero hecho de ser hombre.
Y ya entrando en particular tengo que decirte que has perdido el derecho que tenías para llamarme amigo, primero porque atentas sobre nosotros cobardemente por Internet sin que nosotros nos enteremos (corrijo: pensando que tu no sabes que lo leemos) Pero me parece bastante hipócrita el tener que salir con nosotros y luego publicar lo que hacemos por aquí ensalzándote cual héroe de victoria
Y ya seguidamente y respecto al tema cuyo título has puesto al artículo vemos al segundo colectivo en particular: “Las femiprogres promiscuas y golfas” tenía que decirte que me das pena, nosotros hacemos lo que creemos conveniente en cada momento, y si mi pareja decide una cosa y tu me propones otra obviamente voy a irme con la primera por el mero hecho de que ella al menos es alguien con la que se puede hablar y que no me va a criticar a las espaldas ni lo va a publicar en un blog, por muy valiente que digas ser. Has mirado a tu propio interés y te ha salido el tiro por la culata, simplemente deseo que no nos encontremos nunca por bargas, que me llames “perro pastor” por seguir a mi pareja tiene un pase, pero que a mi pareja la tomes como una “golfa promiscua” es algo que creo que el otro “perro pastor” y yo no podemos consentir. Y que tu seas el último mono es porque te lo has ganado a pulso, por creerte más que los demás y encima creer que puedes insultarnos a las espaldas

Anónimo dijo...

Tienes ganas de la charla? Ven cuando quieras, todos estamos deseando una explicacion pequeño e intrepido internauta...
Ya te puedes traer escrito en un papelito el guion de ideas a seguir, porque parece que tienes mucho que explicar

Soldado Vikingo dijo...

1º Prefiero denominarlo "estudio sociologico". Cómo no se hace referencia a ninguna persona en especial, si alguien se ve reflejado es problema suyo.

2º Mis letras van dirigidas contra el colectivo feminista, no contra las mujeres. Hay que saber diferenciar.

3º Prefiero la libertad para pensar por mí mismo antes que actuar obediente a las órdenes de personas a las que apenas veo en meses.

4º Gracias por la visita.

Anónimo dijo...

no es verse reflejado cernicalo
es que haces referencia con todo lujo de detalles a un dia de nuestras vidas
no es q "creamos" que hablas de nosotros...
ES QUE LO GRITAS EN CADA LINEAS
ole ole y ole tu valentia
estoy admirada, cada dia me arrepiento mas de mis pecados: PASO DE IR AL INFIERNO CONTIGO

Anónimo dijo...

feminismo.
(Del lat. femĭna, mujer, hembra, e -ismo).
1. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.

2. Hembrismo es tan sencillo como esto, la posición contraria del Machismo. Es el fenómeno de discriminación y subvaloración de los hombres por parte de las mujeres

Para que te enteres de lo que es el feminismo.... y no confundas términos.
No hables sin saber el significado de las palabras.

Anónimo dijo...

1º ¿Estudio sociológico? Te ha faltado poner iniciales o nombre completos. ¿No se hace referencia a ninguna persona en especial? A otro perro con ese hueso.

2º Mucho feminismo, femiprogres y mil nombres más que les pones, pero no sabes lo que es feminismo. Según la RAE es "Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres", no "Comer el coco a toda la gente del mundo para que hagan lo que quieran"

3º Libertad tienes de decir todo lo que te dé la gana, pero una vez faltas el respeto a una persona o un colectivo, no esperes que te sigan respetando. Éso lo sabe hasta un niño de 4 años.

4º De nada. He llegado con el estómago revuelto pero ahora creo que podré defecar en paz después de leer tanta tontera junta.

Soldado Vikingo dijo...

¿Quieren los señores y señoras (porque si no lo digo estoy discriminando, ¿no?) que hablemos de hipocresía?
¡Hipocresía es no creer en Dios y acudir a las procesiones porque "es la tradición y me lo dice mi madre!
¡Hipocresía es decir que no se come carne por conciencia moral y luego atiborrarse en un Burger King!
¡Hipocresía es dárselas de ser muy de izquierdas y vivir como un pequeño burgués gracias a la tarjeta de papá y mamá, sin olvidar lo de comer en unos establecimientos propiedad de multinacionales!
¡Hipocresía es decir que los demás somos "homófobos" y luego emplear el término "maricón" para meterse con alguien!
¡Hipocresía es acusar a los demás de "despreciar" a las mujeres y luego presumir de "pasar una semana dentro de la cama con mi novia multiorgásmica!
¡Hipocresía es llamar hipócrita a alguien después de haber hecho lo mismo! (¿o hace falta que recuerde los meses que pasaron a las fiestas populares de hace dos años, incluyendo dichas fiestas, en los que mi nombre era la principal conversación?)
En resumen, me parece muy infantiloide el recurso típico del "me das pena" o "no tienes ni idea", si se pretendía herir mi orgullo no ha sido así.
Por lo tanto, ex amigos, me alegro mucho de que hayais leído esto.

Soldado Vikingo dijo...

Y que no se me olvide:

1º ¿Acaso os creeis tan especiales para pensar que sois los únicos que actuais así?

2º ¿Los mismos derechos? ¿Y cómo se justifica la "discriminación positiva"? ¿Es que acaso se consigue la igualdad imponiendo una discriminación?

3º Así nos va, gracias a ciertas "individuas" (¿lo he dicho bien?) ya va a ser ilegal decir piropos... En fin, ¡viva la libertad!

4º Espero que así sea, en el fondo hasta llegasteis a caerme bien y todo.

Anónimo dijo...

ERES UN TRISTE!!! Has dejado de lado a las unicas personas que podias considerar amigos de verdad y que si los hubieras necesitado te hubieran apoyado en todo!
No creo que esta actitud que has tomado sea la mas conveniente pero tu has decidido asi que asume las consecuencias (busca nuevos amigos).
Espero que te vaya muy bien en la vida y nunca necesites que aquellas personas a las que nos has echo daño y has ofendido publicamente te ayuden... porque de verdad... LO VAS A LLEVAR CRUDO!
INTENTA SER FELIZ que por lo que se vez... NO lo eres!

Mi comentario casi final es:

Parte 1.
Me gustaría, con el permiso de Soldado, responderle a todos los sub-normales ANÓNIMOS, a las mujerzuelas feministas, y a los EX-amigos de Soldado Vikingo, maricones dominados por sus zorras:

“¿Acaso una mujer tiene que estar atada a un hombre desde que es pequeña, como en los matrimonios concertados?”

Sí, claro que sí. La mujer tiene que obedecer; está en la BIBLIA, ignorante.

"Te recuerdo que ahora mismo estamos en un estado de derecho, y que la libertad de ambos sexos es la misma, todos debemos tener derecho a poder ejercer lo que creamos conveniente (Me apuesto el cuello y no lo pierdo a que hay mejores abogadas de lo que tu serás en tu vida) y no tiene porqué una mujer estar pendiente de la casa, y mucho menos teniendo que servir al hombre simplemente por el mero hecho de ser hombre."

España--así como la mayoría de los países occidentales--están en una TREMENDA DECADENCIA, pues deberías saber anormal, que las mujeres son INFERIORES a los hombres en muchos aspectos y como son más DÉBILES, los hombres tenemos que protegerlas.

NO, de manera alguna, ninguna mujer puede ser mejor abogada de lo que pudiera ser Soldado; las mujeres tienen la OBLIGACIÓN de encargarse del hogar y tiene que obedecer a su marido, por amor a Cristo.

"“Las femiprogres promiscuas y golfas” tenía que decirte que me das pena, nosotros hacemos lo que creemos conveniente en cada momento, y si mi pareja decide una cosa y tu me propones otra obviamente voy a irme con la primera por el mero hecho de que ella al menos es alguien con la que se puede hablar y que no me va a criticar a las espaldas ni lo va a publicar en un blog, por muy valiente que digas ser."

Sí, se nota que eres un idiota, dominado por una mujerzuela. Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja, ¡idiota! ¡Cuántas cosas hará tu mujerzuela sin que tú te des cuenta! ¿Quién fue la que cometió el PECADO ORIGINAL? Entérate tonto, la mayoría de las mujeres de hoy siguen el mal ejemplo de Eva; en lugar de seguir el ejemplo de MARÍA, quien siempre fue OBEDIENTE AL 100% y por eso ES LA MUJER MÁS GRANDE Y PODEROSA DEL UNIVERSO. Al contrario, de todo ese montón de mujerzuelas, que pululan por ahí, en este mundo DECADENTE en el que vivimos. ¡Oh qué tiempos la Edad Media! En aquellas épocas, las mujeres eran obedientes y sumisas, tiernas y femeninas. No como ahora, que la mayoría son una rameras.

Parte 2.

"3º Libertad tienes de decir todo lo que te dé la gana, pero una vez faltas el respeto a una persona o un colectivo, no esperes que te sigan respetando. Éso lo sabe hasta un niño de 4 años."

Sí, la tiene y tiene el DERECHO A INSULTAR, porque según los términos de BLOGGER, insultar está permitido y por eso yo te insulto, pedazo de atorrante. ¿Qué vas a hacer, venir a Uruguay y cagarme a palo? ¡Vení! no más, imbécil.

"4º De nada. He llegado con el estómago revuelto pero ahora creo que podré defecar en paz después de leer tanta tontera junta."

¡Tonteras son las estupideces que comentaron los anónimos anormales y atorrantes como tú!

"ERES UN TRISTE!!! Has dejado de lado a las unicas personas que podias considerar amigos de verdad y que si los hubieras necesitado te hubieran apoyado en todo!

No creo que esta actitud que has tomado sea la mas conveniente pero tu has decidido asi que asume las consecuencias (busca nuevos amigos).

Espero que te vaya muy bien en la vida y nunca necesites que aquellas personas a las que nos has echo daño y has ofendido publicamente te ayuden... porque de verdad... LO VAS A LLEVAR CRUDO!

INTENTA SER FELIZ que por lo que se vez... NO lo eres!"

Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja....¡Qué comentario tan estúpido! ¿Acaso es bueno que un CATÓLICO sea amigo de un tonto ateo? ¡NO! Los católicos tenemos que tener cuidado con nuestras amistades; y sólo podemos ser amigos de católicos. Ateos, protestantes, moros, gitanos, judíos, paganos, agnósticos, satánicos, budistas, etc, etc, etc, NO son nuestros amigos. ¡SON ENEMIGOS DE CRISTO! Y Él dijo: "Quien no está conmigo, está CONTRA mí". Así de claro. ¿Entendiste?

Finalmente, Soldado Vikingo: Bien hace usted en alejarse de malos amigos, pues no se puede ser amigo de alguien que está a favor de la inmundicia del feminismo, porque el mismo es algo satánico, que busca destruir a la mujer y a lo que queda de la familia cristiana.

No le hagas caso a las palabras de esos malvados envidiosos; yo no te conozco personalmente, pero creo que te comprendo y por lo que veo eres buena persona. España y el mundo necesitan de personas como usted y no de imbéciles borregos dominados por el Sistema, como esos idiotas que viven mandoneados por mujerzuelas, que a su vez son esclavas del adoctrinamiento femin-marxista proveniente de la TV.

Y aunque no te conozco, yo supongo que tú eres MUY FELIZ y yo también lo soy, porque pese a todas las personas envidiosas que nos odian por nosotros DEFENDER LA VERDAD, tenemos la satisfacción de estar con CRISTO NUESTRO SEÑOR. Nosotros, como soldados de Cristo, no estamos aquí para "agradar al mundo" sino a Dios. ¡Qué digan lo que quieran, esos malvados! No nos importemos; nosotros estamos luchando por el BIEN. NOSOTROS SOMOS LOS BUENOS. ¡De eso no me cabe duda! Y porque somos SIERVOS DE DIOS, es que somos felices, muy felices, porque tenemos FE y la ESPERANZA y CERTEZA de que al final...¡VENCEREMOS!

P.S.: Este artículo te lo copio, en virtud de la repercusión y polémica que trajo. ¡Sigue así, Soldado Vikingo! ¡Saludos romanos, camarada!



Aquí continúa la segunda parte de esta polémica. Haga clic aquí, para leer.
Y finalmente mi comentario final es:

"Si por todo lo expuesto alguien piensa que deberíamos estar en la cárcel, es la confirmación de que en España no existe una verdadera libertad de expresión (tal y como pretenden hacernos creer)."

No, no existe. En Uruguay también, el feminismo y el marxismo cultural avanzan. ¡NO al feminismo! ¡NO al aborto! ¡NO a los métodos anticonceptivos artificiales!

"Está claro que si el autor de la letra hubiera querido publicarla en el día de hoy habría sido víctima de la jauría de hienas que son las feministas, quiénes rápidamente le hubieran tildado de hacer “apología del maltrato a la mujer” y de ser un “machista” y un “misógino”."

¡Clarísimo!

"“Hijos sí, maridos no” por el día y fornicando como cerdas en los baños de las discotecas por las noches."

Ahora ni hijos quieren, ahora les gusta fornicar y después abortar. ¡Son unas brujas!

¡Brujas a la hoguera! ¡Qué vuelva la Santa Inquisición!

Hay una cosa que no estoy de acuerdo con la última canción: "reina del más antiguo oficio" La prostitución NO es el más antiguo oficio; eso no pasa de una mala expresión. La primera mujer, Eva, fue ama de jardín y recolectora de frutas. El problema comenzó cuando recolectó una fruta que NO DEBIÓ, por culpa de la Serpiente Antigua, Satanás.

La prostitución fue inventada posteriormente por los judíos, a causa del pecado. Adán y Eva al principio eran perfectos, inmortales, puros, saludables, fuertes y hermosos (y gigantes, probablemente); pero fue por culpa del pecado original, que perdieron su estado de Gracia.

Dios eligió en un principio al pueblo de Israel, para que fueran una nación de Sacerdotes y Santos; pero ellos TRAICIONARON al Señor y cuando finalmente llegó el Mesías, ellos, en su perfidia, cometieron DEICIDIO.

Los judíos odian a la Iglesia, quien es la continuadora del pueblo elegido; los judíos son un pueblo maldito, que se vale de la prostitución y del feminismo para pervertir a Occidente.

En verdad me dan pena las feministas, ellas no se dan cuenta de que están siendo engañadas por el Diablo. Esas mujerzuelas deberían arrepentirse de sus pecados y seguir a Nuestra Madre, la Virgen María, quien no cometió el mismo error que Eva. María, por el contrario se SOMETIÓ a la voluntad de Dios. ¡Ella es virgen e inmaculada! ¡Nació, vivió y murió en estado de Gracia! Y ascendió a los cielos y hoy está allá, orando por nosotros.

¡NO AL FEMINISMO! ¡SÍ A LA FEMINIDAD! ¡VIVA LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA! ¡VIVA CRISTO REY!

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